Sermón – Santos Marta, María y Lázaro (Lucas 10,38-42) – 29 de julio de 2026
- 29 jul
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Celebramos la fiesta de los amigos del Señor, Lázaro, María y Marta. En estas dos mujeres podemos ver dos tipos de vocación profesional que existen en la Iglesia.
Una es la vocación contemplativa representada por María, que se sentó a los pies del Señor y lo escuchó; la otra es la vocación activa representada por Marta, que sirvió y, mediante su trabajo, se aseguró de que los demás no tuvieran que preocuparse por qué comer cuando el Señor hubiera terminado su enseñanza.
Ambas servían al Señor. Marta se preocupaba más por el aspecto humanitario. Consideraba importante proveer alimento para Él y para los demás, porque una persona no es solo espíritu, sino que también tiene un cuerpo que necesita ser nutrido y cuidado.
Aquí vemos comunidades religiosas dedicadas a ayudar a los pobres y a los enfermos, a enseñar y a educar a niños y jóvenes. Son ellos quienes sirven a Jesús, que está oculto en el hermano.
María, por otro lado, servía al Señor escuchándolo y meditando en Él. Aquí vemos comunidades religiosas meditativas cuyo propósito es glorificar a Jesús en su presencia, meditar en Él y orar por todos. Viven en monasterios.
La Iglesia necesita ambas profesiones. Jesús no le dijo a María que ayudara a su hermana, ni a Marta que dejara de servir. Pero le recordó que lo único necesario era que hiciera su obra.
Jesús quiere que actuemos por amor a Él. Solo así nuestras acciones adquieren sentido.
Pidamos a María la gracia de hacer todo por amor a Jesús.



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